jueves, 29 de abril de 2010

NOVEDAD EDITORIAL.- LIBRO SOBRE LA AVIACIÓN REPUBLICANA EN LEVANTE.


Mañana día 30 de Abril, a las 20:00 horas, se presenta en la Casa de Cultura de Alcublas -Valencia-, el libro de Francisco Teruel Navarrete: "Estelas en el cielo. Alcublas 1.938", en el que colaboro con un artículo dedicado a los aeródromos republicanos de Sarrión y Rubielos de Mora. La iniciativa ha partido del Excmo. Ayuntamiento de Alcublas, y en particular de su alcalde, D. Manuel Civera Salvador, como parte de la puesta en valor de los restos del aeródromo de la Guerra Civil hubicado en esta localidad.

Aprovecho estas líneas para agradecer a D. Manuel Civera, y muy especialmente al autor del libro, Don Francisco Teruel Navarrete, el detalle que han tenido al invitarme a colaborar en su libro.

El índice del mismo queda como sigue:


ESTELAS EN EL CIELO
AGRADECIMIENTOS
PROLOGO
I. Otoño de 1938: La construcción del campo de aviación.
I.1 Las condiciones sociales del trabajo en el campo.
II. Las memorias de Manuel Aucejo: un sargento en el aeródromo alcublano.
II.1 Análisis de la entrevista a Manuel Aucejo
III. La cronología militar del aeródromo.
III.1 Teruel, la lucha del frío.
III.2 La ofensiva franquista sobre Aragón.
III.3 La ofensiva sobre Levante
IV. Espías en el aire: Fotos aéreas del aeródromo de Alcublas.
V. Epílogo: Los lugares de la memoria.
VI. BIBLIOGRAFÍA Y ANEXO DOCUMENTAL.
VII. Los aeródromos de Sarrión y Rubielos de Mora en la Guerra Civil Española.
Blas Vicente Marco
.
VIII. Los aeródromos de Barracas y El Toro durante la Guerra Civil Española.
Francisco Izquierdo Gómez.
IX. Anotaciones sobre el campo de aviación de la casica Roger durante la Guerra
Civil Española en el Villar.
César Salvo.
X. Aviones y pilotos en Alcublas.
Julián Oller. Fundación Aérea de la Comunidad Valenciana.

LA OFENSIVA NACIONAL SOBRE VIVER.- SEGÚN EL GENERAL VICENTE ROJO.


Muchas son las obras que hablan sobre los combates en Viver, pero muy pocos Generales han escrito de ellos. El General Vicente Rojo Lluch (1894-1966) hace un pequeño análisis de los sucesos acaecidos en Viver en las páginas 142-143 de su libro: "España heróica. Diez bocetos de la guerra española", editado por ARIEL en 1942.


"Inicia el enemigo su ataque en la dirección general de Segorbe, en forma potentísima, y logra la ruptura. Nuestro Cuerpo XIII queda batido y resulta impotente para cerrar, ni siquiera con los refuerzos que se le envían, la brecha creada por el enemigo sobre la carretera general: una gran balsa queda constituida en el frente, amenazando cerrar a nuestro Cuerpo XVII, situado a la derecha del XVIII, en el saliente de Mora. Resiste éste valientemente; pero a medida que su situación se agrava, por su izquierda, cuando el Mando considera su situación insostenible le ordena el repliegue, y puede hacerlo salvando todos sus medios a través de un terreno abrupto y sin disponer apenas de comunicaciones.
El ataque lo reproduce el enemigo en dos direcciones y nuestras tropas, siguiendo las instrucciones del Mando, se amparan en la línea defensiva prevista. Durante diez días el enemigo realizará contra ella desesperados ataques sin que la defensa ceda. Sólo en algunos puntos de la bolsa de V. Toro y del saliente de Caudiel logrará pequeñas ventajas.
En seguida concentra sus esfuerzos en suprimir el espacio sobre VIVER y Segorge: la aviación enemiga despliega una abrumadora actividad; nuestras posiciones son prácticamente sumergidas en una ola de explosivos. No hay una hectárea de terreno que no sea insistentemente bombardeada a lo largo de 20 km, de frente. Ninguna posición se libra de tiros de artillería macizos, persistentes, ni del ataque de los tanques, ni de las oleadas de infantería.
El ataque culmina en dirección a VIVER y los días 20, 21, 22 y 23 de julio marcan el principal esfuerzo: incesantes oleadas de infantería se suceden y son invariablemente deshechas; los tanques italianos, las Divisiones de flechas, las tropas frescas que el enemigo ha recibido, se estrellan ante la tenacidad de los defensores. En la ermita de San Blas, en un frente de 3 km, desde el amanecer, se suceden sin interrupción uno de esos días, los bombardeos, los tiros de artillería, los ataques de infantería, en medio de una nube de polvo y humo que no desaparece en 14 horas; pero al terminar la jornada, la posición, materialmente deshecha, sigue en nuestro poder y, ante ella, innumerables cadáveres y materiales deshechos, evidencian el fracaso del ataque. Madrid revivía en el frente de VIVER."



Es de destacar, que en este último párrafo, cuando se refiere a la ermita de San Blas, lo hace por error, puesto que la defensa se organizó en el monte de la ermita de San Roque, cuya fotografía aparece al inicio de este artículo.

sábado, 13 de marzo de 2010


LAS TROPAS ITALIANAS "FLECHAS AZULES" EN LA BATALLA DE VIVER.



Desde el Ayuntamiento y la Asociación Cultural El Almentro, y a iniciativa mía, se están realizando las oportunas gestiones para poder disfrutar en Viver de la exposición fotográfica de Michele Francone, soldado que perteneció a la División Italiana Littorio, y que recorrió toda España con su cámara de fotos, realizando tomas tanto del frente como de retaguardia.....cruzad los dedos para desearme suerte.


Mientras tanto, es conveniente revisar la participación de las tropas italianas en Viver.


Mucha es la bibliografía existente sobre la participación italiana en la Guerra de España, pero difícil es encontrar datos concretos sobre la misma, en la Batalla de Levante y más concretamente en Viver, aunque caso excepcional, es el de Fernando Pérez de Sevilla y Ayala, que fue un “Flecha Azul” que relató aquellas jornadas en su libro “ITALIANOS EN ESPAÑA”, editado por Ediciones del Movimiento, en Madrid, en 1.958. Dato anecdótico es que cita Vivel, cuando en realidad es Viver:

….”el 19 de julio, y en primer escalón, avanzamos hasta las inmediaciones del puerto de Ragudo, donde nos detenemos para montar un ataque en serio.
El collado del puerto de Ragudo fue ocupado, como tantos otros sitios. Normalmente llegábamos, ocupábamos una base de partida, siempre lo más cercana posible, y atacábamos a la carrera, asaltando la posición enemiga a bombazos; de hecho, siempre hicimos abstracción de toda clase de combinaciones entre el fuego, el movimiento y el choque; para nosotros no había más que movimiento y choque; el fuego estaba a cargo de la artillería, y en cuanto a nuestro fuego, sólo lo utilizábamos racionalmente en situaciones defensivas; nos referimos, claro es, a la generalidad de los casos. Había más entusiasmo en ello que ortodoxia táctica.
Por el 20 de julio alcanzamos Vivel.
El C.T.V. se encuentra frente al bien organizado campo atrincherado de Vivel. Los combates de los días anteriores lo han sido contra las guarniciones de una extensa y fuerte posición avanzada que se han dejado arrebatar, pues con ella se dispuso de una observación inmejorable y de una magnífica zona de despliegue.
No obstante , la posición roja de resistencia está bien escogida y organizada desde hace tiempo, habiéndose seleccionado el terreno por los rojos para dar la batalla defensiva con la que intentaban ganar tiempo para la ofensiva que proyectaban sobre el Ebro, al mismo tiempo que absorbían inicialmente fuerzas nuestras.
Nuestro Batallón ocupa una posición central.
El ataque, montado en regla, se inicia con fuerte preparación artillera, al amanecer. Terminada ésta, y tras breves momentos de silencio, suenan los acordes marciales de una banda de música italiana (Fanfara), que encabeza el Batallón del escalón de combate de la Vittorio, que la tenemos a la izquierda.
Vemos el alegre brillo de sus instrumentos, pero por pocos minutos, porque un violento fuego de armas automáticas rojas no dejó sano fiscornio ni requinto.
Nosotros no participamos esta vez en la recepción de proyectiles, siguiendo en línea, en los alrededores de Vivel, con mucha actividad aérea propia y ninguna de los rojos……
……….Nuestros aparatos de bombardeo machacan continuamente las líneas rojas, y con esta protección y la de los carros, el I Batallón de nuestro Regimiento inicia un ataque a nuestro flanco derecho; por la noche, no recordamos por qué, se repliega a su base de partida. Unos y otros tuvimos que recoger algunos heridos que habían quedado en tierra de nadie, cuyos gritos y lamentos no son gratos de recordar.
Este Batallón tenía -jettatura-, pues poco después, en una distribución de rancho, un solo disparo de artillería roja ocasionó ciento y pico de bajas, entre muertos y heridos, no obstante encontrarse aquellos hombres perfectamente desenfilados en teoría; el proyectil incidió rozando en el borde anterior de un barranco, en le que se amparaban estallando en el aire.
La batalla del Ebro está en marcha; nos quedamos sin una sola boca de fuego de artillería, salvo la de acompañamiento inmediato.
Se inicia la fortificación en serio, y así vemos aparecer una sección de zapadores con perforadoras neumáticas para las grandes peñas.
El pueblo de Vivel lo trasladamos -integro- a la primera línea: ventanas, vigas, etc., etc., y todo el material utilizable para fortificar o guarecerse, fue desplazado sin la menor mala intención.
[1]”

[1] Imagino que no eran materiales de Viver, que nunca cayó en manos nacionales. Seguramente era Ragudo, la Masada del Sordo, ó alguna otra masía.

domingo, 12 de julio de 2009

LA "GUERRA AÉREA" EN LA BATALLA DE LEVANTE SEGÚN J. SALAS LARRAZABAL





Durante la Batalla de Levante, y paralela a la batalla terrestre hubo una batalla aérea. Estos combates fueron magníficamente estudiados por el historiador D. Jesús-María Salas Larrazábal en su libro: “LA GUERRA DE ESPAÑA DESDE EL AIRE.- DOS EJÉRCITOS Y SUS CAZAS FRENTE A FRENTE”. Editorial ARIEL, Barcelona 1969, páginas 336 a 338, las cuales transcribo a modo de homenaje a su labor investigadora y como agradecimiento por la ayuda que recientemente me ha prestado.

"…Cinco Cuerpos de Ejército comienzan el 13 de Julio lo que consideraban el ataque final a Valencia, a pesar de que los reconocimientos aéreos y el servicio de espionaje anunciaban la presencia en los alrededores de Tortosa de seis divisiones gubernamentales selectas, así como gran movimiento en Barcelona y la presencia de material de puentes, lo que auguraba un ataque serio a través del Ebro.
La primera jornada de ofensiva los grupos españoles de caza efectúan dos servicios de guerra sin encontrar aviación enemiga. Los Fiat legionarios si la encuentran y derriban cuatro Chatos y un Katiuska, a costa de perder un aparato. Tres He-51 son alcanzados en el segundo servicio y otro más en el cuarto, que cae al suelo con su piloto, alférez Rafael Serra, muerto.
En esta semana los dos grupos Fiat españoles suelen operar juntos a las órdenes de Morato, pues Salas aprovecha la incorporación de su antiguo jefe para tomarse un corto permiso, del 10 al 18 de julio.
Los Savoia-79 españoles también apoyan la ofensiva, desde el primer día, a pesar de su fugaz traslado a Palma, para bombardear el puerto de Valencia. El avión 28-32. perseguido por tres cazas, en vez de volver a Alfamén rindió viaje en Granada. Para este servicio los aviones iban cargados con bombas de 250 kg. Fue de jefe de formación, el teniente coronel Lacalle, hoy ministro del Aire
[1].
En el segundo servicio del 2-G-3, el 14 de julio, seis Fiat combaten con Ratas que atacan a los Ju-52 que acompañaban en el sector de Sarrión, cuando otros dos Fiat (García Pardo y Henricourt) se habían separado para localizar unas baterías antiaéreas enemigas. Participan en el combate los veteranos salvador, Guerrero e Ibarreche, y los novatos Cesteros, Bernal y Etayo. Desaparece Bernal. Este combate no es relatado por Tarazona, cuya escuadrilla no opera este día; al siguiente, un Rata resulta roto al aterrizar y el piloto herido.
Los grupos de caza Fiat españoles continúan operando en el frente de Teruel los días 15 y 16, y el 17 se trasladan desde Bello a Mérida (Extremadura), en vuelo directo de 2 h. 20 min de duración. La escuadrilla Mölders debuta con Me-109 y obtiene un gran éxito. Mölders logra sus dos primeros derribos, los días 15 y 17.
Redondo es derribado, según Tarazona, en un choque con un Me-109.
Estos días están llenos de incidentes. El 14 es herido Lartigue, del 4-G-12. El 15 cae un S-79 en Linares de Mora. El 16, una tormenta de granizo agujerea las alas de los He-51 y tres Fiat de la Escuadrilla de Ametrallamiento son derribados, quedando herido el jefe.
Ante lo duro de la resistencia, se propone que Valiño sea reforzado con toda la artillería disponible para que pueda alcanzar Segorbe, pero el mando cree que manteniendo el ataque por Sarrión-Viver puede aún copar un gran número de unidades.
El día 18, segundo aniversario de la iniciación de la guerra en España, se produce un importante combate en la zona de Segorbe en el que los Me-109 derriban tres Ratas y los Fiat dos Ratas y cinco Chatos. Se pierden tres Fiat pilotados por el capitán Raffi, jefe de la escuadrilla del “As de Bastos”, Frattini y Vestrini. En el sector de Barracas cae a 600 metros de las líneas nacionales, alcanzado por la antiaérea, un Savoia-79; Vives resulta herido leve. Según Tarazona habían salido doce Chatos y veinticinco Ratas(cinco de la 3ª Escuadrilla y los otros de las Escuadrillas 2ª, 4ª y 5ª), que abaten en total dos Me-109 se encuentran con dieciocho Katiuskas, protegidos por tres escuadrillas de Ratas en la zona de Sagunto; Mölders logra su tercera victoria y también derriban Ebbighausen, Hien y Tietzen. En este combate muere Casola de la 3ª Escuadrilla de Ratas, según Tarazona, que dice derribaron cinco Fiat, aunque este día los Fiat no combatieron.
El 20, Schellmann derriba dos Ratas, sus victorias séptima y octava. Los días siguientes se vuelven las tornas. El 21 se pierde un Fiat y el 22 otros tres. Son además alcanzados cuatro Ro-37 y un He-45, resultando heridos Oliveira y García Gil.
El 23 luchan en Viver las tres escuadrillas de Me-109 contra cuarenta cazas, entre Ratas y Chatos. No se confirma ningún derribo aunque se consideran seis probables. Boer rompe su avión. También este día son alcanzados dos aviones de asalto, uno en el Vértice Salada y otro que pudo llegar al aeródromo de Toro (Ugarte y Wakonig).
El día 25 el Ejército Popular atraviesa el Ebro, con lo que se extingue la actividad aérea en este frente de Levante.



Como ha podido verse, la lucha aérea entre los días 12 y 23 fue dura en Levante. Por lado nacional sufrieron particularmente los Fiat legionarios, que habían vuelto a cambiar de tripulaciones (los grupos son ahora mandados por Tessari, Remndino y Rossi), y las “cadenas”.

[1] Estando en pruebas este libro ha sido sustituido como titular del Ministerio por el hoy general Salvador."


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Para saber más sobre los combates aéreos en el Alto Palancia, podeis leer un magnífico artículo firmado por Carlos Javier Sánchez Martín en la página del Aula Militar:
http://www.aulamilitar.com/altpalan.hts




sábado, 11 de julio de 2009


OPERACIONES MILITARES EN EL
SECTOR DE VIVER DURANTE LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA


Viver tiene un nombre propio en la historia de la Guerra Civil Española. Los acontecimientos que ante sus puertas ocurrieron son motivo suficiente para que se le recuerde y con esta finalidad he escrito estas líneas. (leer mas)

lunes, 1 de junio de 2009

CONGRESO INTERNACIONAL PROYECTO EUROPEO PAISAJES DE GUERRA‏

El pasado Viernes día 26, mis dos compañeros Manuel Molina y Carlos Ramón, presentaron una Comunicación preparada por los tres, en el Congreso Internacional del Proyecto Europeo "PAISAJES DE GUERRA" -EVENTO FINAL- celebrado en Valencia, en el Centro Cultural "La Beneficiencia". (leer mas)









viernes, 6 de febrero de 2009

SISTEMAS DEFENSIVOS UTILIZADOS EN EL SECTOR DE VIVER POR AMBOS BANDOS


De muy diversa naturaleza son las construcciones que quedan, resultantes de la Guerra Civil, en el término de Viver. A continuación he confeccionado una pequeña relación de las mismas, con su descripción y la utilidad que se le daba.


POSICIONES NACIONALES

En Viver, como en otros muchos sectores en los que se estabilizó el frente, quedando las tropas atrincheradas junto al enemigo, el Alto Mando Nacional, planeó la construcción de una serie de fortificaciones en torno a Octubre-Noviembre de 1938.
La organización defensiva del terreno una vez conquistado por parte de las tropas, correspondió a los batallones de zapadores de cada división, los cuales trazaron las obras de acuerdo con el plan de fuegos estudiado por las unidades que guarnecían cada una de las posiciones, y con arreglo a las órdenes de los Mandos superiores. En los trabajos cooperaron las guarniciones de cada una de las posiciones, siempre y cuando no requiriesen de una mano de obra o herramienta específica.
Los zapadores no sólo tenían la misión de construir las defensas, también debían corregir los desperfectos que en ellas se ocasionase, bien por la acción enemiga, bien por las propias guarniciones, o por correcciones en vanguardia. También debían procurar resguardar, a toda costa, a los defensores contra los medios ofensivos del enemigo, ellos debían prever el riesgo de cada una de las posiciones y actuar a tal efecto.
Estos son algunos de los elementos defensivos desarrollados por este Ejército:

A.- Puestos de mando.-


Situados en un punto dominante desde el cual el Jefe de la posición vigilaba los movimientos de su personal. Enlazado con la trinchera principal por un ramal de comunicación que estaba cubierto en su última parte para servir de refugio al citado Jefe. Solían estar situados a retaguardia de la posición.
Únicamente se les identifica en la actualidad por su planta, más amplia que la del resto de las construcciones.

B.- Bunkers.-

Es la construcción “tipo” en el frente de Viver. Realizadas en hormigón armado, recorren la primera línea de frente, en forma de avanzadilla, con la misión de proteger un posible avance enemigo. Una vez estabilizado el frente, se construyen con la idea de albergar una escuadra con su armamento, para controlar posibles ataques del enemigo. Podemos ver numerosas muestras de este tipo, protegiendo las vías férreas, la carretera, accesos secundarios, etc. Están blindados a prueba de artillería, con unos gruesos muros de hormigón armado, sobre los que se construyó una gran losa de hormigón armado. Los pilares sobre los que se apoyó la estructura del encofrado de la losa superior eran traviesas del tren, y en muchos de ellos todavía se pueden ver restos de estas traviesas.
Son, sin duda, los restos mejor conservados de cuantos hay en el término municipal de Viver, lo cual es lógico si pensamos en lo fuerte de su construcción. En la posguerra, muchos de ellos se volaron para sacar el hierro de sus forjados y venderl

C.- Asentamientos para armas automáticas o nidos de ametralladoras.-

Construcciones sólidas, realizadas en hormigón armado, unas veces, y con muros de rollizos (gruesos troncos) y piedra otras, con varias aspilleras –ó troneras- orientadas todas ellas hacia las posiciones enemigas. Se debían cubrir blindándolos a prueba para la artillería pesada, y este blindaje consistiría normalmente en un nido de hormigón armado, en el cual se aparejaba una bóveda, unas veces de hormigón y otras de piedra gruesa debidamente acuñada, de unos 40 centímetros de espesor, sobre esta primera cubierta se ponía un lecho de rollizos transversales y una nueva capa de piedra sobre esta última. Por los laterales del nido, se acumulaba piedra en forma de talud, para disminuir los efectos de los impactos de artillería. Su función era batir desde ellos, con armas automáticas, los posibles accesos, enfilar las alambradas u otros obstáculos. Debían quedar separados de las trincheras, aunque normalmente a retaguardia de estas, y comunicados con estas últimas por “ramales” de comunicación, que a su vez estaba cubierto con una capa de rollizos y otra superior de piedra. Ni que decir tiene, que estas construcciones debían enmascararse lo máximo posible, puesto que eran muy buscadas por el enemigo para destruirlas.
Hoy en día, los solemos encontrar sin la cubierta superior (en el caso de no tenerla de hormigón). Existen numerosos ejemplos de nidos de este tipo de los que sólo quedan los muros laterales, por haberse extraído la madera con la que se cubrían.

D.- Puestos para tirador.-

Estos puestos, como su propio nombre indica, estaban confeccionados para ser ocupados por un grupo de soldados tipo escuadra (6 ó 7 hombres), con su armamento individual. Estaban diseñados con las siguientes características: debían estar colocados a barbeta sobre el terreno para posición de un hombre en pié, con una profundidad de trinchera de 1,20 metros, y un parapeto de 30 centímetros con piedra muy tendido, que permitía el tiro con una pequeña elevación sobre el terreno circundante. Era esencial la construcción de estos puestos, destacados de la trinchera general de comunicación, y que se plantearan con el mayor y mejor campo de tiro posible con tiro rasante. Las trincheras de los puestos, así como los ramales de comunicación con el camino cubierto habían de ser lo más estrechas posibles. Varios de estos puestos se colocaban a lo largo del trazado de la trinchera principal, en forma de zig-zag.
En la actualidad, son difíciles de identificar, puesto que al haber sido excavados en la tierra, muchos de ellos han sido enterrados por la acción del hombre o de la naturaleza.

E.- Comunicaciones interiores de las posiciones.-

Estas comunicaciones, las llamadas “trincheras”, se construían con una profundidad normal de 1,70 a 1,80 metros de profundidad, y con una anchura de 0,50 a 0,60 metros. A estas trincheras, salían todos los ramales de los puestos de escuadra, de los nidos de ametralladoras, etc. Normalmente, y a diferencia de gran parte de las trincheras republicanas, estaban dispuestas en zig-zag, y con frecuentes quebraduras. Podían, en un momento dado, convertirse en trincheras activas, dotándolas de parapetos de 30 centímetros de altos en algunos puestos, a los que a parte, se les dotará de banquetas.
Al igual que en los anteriores, estas trincheras se han visto reducidas mucho en cuanto a profundidad, aunque todavía queda el trazado de las mismas.

F.- Alambradas y otros obstáculos.-

Si bien no son elementos constructivos, las alambradas son necesarias, cuando menos imprescindibles, en la defensa de una posición. Se construía con dos filas de piquetes y sólo en los sitios en que era necesario reforzar el obstáculo, se agregaban una ó más filas, ó se construían alambradas bajas formando faldones. Exigía ser batido por armas, sobre todo, por armas automáticas, sino no tenía efectividad alguna. En la actualidad no queda ningún resto de ellas.
También se utilizaron otros elementos defensivos, tales como minas, etc.

CONSTRUCCIONES DEFENSIVAS REPUBLICANAS EN VIVER.

Viver, desde Junio de 1938 se preparó para una posible ofensiva a gran escala. Esta llegaría en Julio pero no cogería a los defensores por sorpresa. Como se ha visto en el artículo dedicado a la ofensiva en el Sector de Viver, miles de hombres se dedicaron a fortificar la línea defensiva.
La experiencia de los primeros meses de guerra hizo que los Batallones de Obras y Fortificaciones, diseñaran verdaderos “islotes de resistencia”, que aquí en Viver, consiguieron alcanzar una gran perfección, caso de Santa Cruz, Morredondo, Alto de los Domingos, etc.
Estos “islotes” estaban formados por una serie de elementos peculiares:

A.- Refugios subterráneos.-

Estos refugios fueron horadados en la piedra de los montes circundantes. Consisten en una serie de galerías subterráneas que atraviesan los montes de una a otra parte. Suelen tener varias entradas y salidas, estancias para descansar, etc., son verdaderas viviendas subterráneas. Por supuesto, su principal misión la cumplían a la perfección: soportar las numerosas preparaciones de artillería y aviación que se sucedían sin descanso en los días de asedio.
Son multiples las muestras de este tipo en Viver, y destacan por su buen estado de conservación, pese a ser galerías subterráneas.

B.- Línea principal de resistencia.-

En el exterior de los refugios, se construyó una potente trinchera en lo que era la “cresta militar”. Caracterizada por una gran profundidad y estrechez, con poca elevación de parapetos, con tramos buscando perfiles quebrados y curvos, de acuerdo con la configuración del terreno y el plan de fuegos establecido. Se utilizaba muy poca piedra por la posibilidad que había de que un impacto directo de artillería provocara una onda expansiva repleta de esquirlas de las piedras. Como parapeto se solía utilizar sacos terreros.
Estas grandes trincheras todavía pueden verse, como una gran cicatriz abierta en el terreno.

C.- Nidos de ametralladoras.-

Sobre la línea principal de resistencia, pero siempre un poco a retaguardia de la misma, se alternaban los nidos de ametralladoras. Solían estar excavados en la tierra y cubiertos con rollizos y capas de piedra y tierra. Se construían evitando tiros frontales y siempre, cubriendo enfiladas, tendiendo al fuego oblicuo. La idea era batir los puntos de posible penetración enemiga, como barrancadas. Comunicada con las galerías subterráneas por medio de un ancho y cubierto ramal, para poder retirar, si fuera necesario, la ametralladora.
Son difíciles de localizar, puesto que las capotas de rollizos, piedra y tierra, desapareció con el paso del tiempo y por la acción humana, y tan sólo queda el hueco.


D.- Puntos de apoyo.-

Construidos en la línea principal de resistencia, preparados para ser defendidos por una compañía. Al igual que con los nidos de ametralladoras, debían tener una muy buena comunicación con las galerías subterráneas mediante ramales cubiertos. Cuando comenzaba el ataque artillero la tropa debía retirarse a los subterráneos con la idea de que justo una vez acabado, se volviera al punto de defensa.

E.- Observatorio.-

Situado en la “cresta topográfica”, bien protegido y en un punto sobresaliente para observar los movimientos enemigos. En torno a éste, existía una serie de trincheras y parapetos, con la finalidad de facilitar la evacuación del observador y de la tropa.
Fácil de localizar en cada uno de los “islotes de resistencia”, dado que normalmente es la única construcción en la “cresta topográfica”.

F.- Línea de Sostenes.-

A retaguardia de la línea principal, situada en un lugar estratégico donde se situarían las reservas de compañías, teniendo en cuenta la facilidad y rapidez de acceso de estas a los puntos más débiles de la línea principal, mediante la creación de ramales de comunicación entre ambas. Solían construirse en torno a esta línea chavolas para descanso del personal.

B.V.M.

II JORNADAS SOBRE AVIACIÓN EN VIVER