viernes, 30 de julio de 2010

EL AERÓDROMO DE SARRIÓN EN LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA


El siguiente artículo lo escribí para el libro "Estelas en el Cielo. Alcublas 1938", de mi buen amigo Francisco Teruel Navarrete.


EL AERÓDROMO DE SARRIÓN1

Junto a la actual Autovía Mudéjar, y cerca de la Estación de Servicio de Sarrión, se sitúan, atravesados por viejos campos de cultivo y nuevas plantaciones truferas, los escasos restos de lo que siete décadas atrás fue uno de los aeródromos cuyo papel estratégico fue decisivo en la toma de Teruel por las tropas republicanas, durante al Guerra Civil.
El aeródromo de Sarrión nació como aeródromo improvisado durante la Guerra Civil. No hubo que hacer grandes movimientos de tierra, simplemente se aprovecharon los espléndidos llanos existentes para dar forma a lo que sería el campo. Las primeras noticias que se tienen de su existencia, aparecen en un extenso informe del Servicio de Información, Segunda Sección, del Estado Mayor del Aire, Grupo A.91, emitido por la Brigada de Información del 5º Cuerpo de Ejército, y fechado el 27 de Mayo de 1.9372.
En este informe ya se da una pormenorizada descripción del mismo: situado sobre un terreno arcilloso-calcáreo, poco encharcable, al Norte de la carretera de Teruel a Sagunto, a unos 4,5 Kilómetros de la población de Sarrión y a la altura de una casilla de peones camineros que había en el kilómetro 33 (hoy desaparecida).
Las coordenadas de su situación eran, latitud 40º 10´10´´, y longitud 2º 50´40´´E. La forma y las medidas del mismo, distan mucho de las de otros aeródromos, caso de Barracas ó El Toro. Tiene forma de trapecio, con una diagonal de mil cuatrocientos cincuenta metros; un largo de mil cien metros; y con unas anchos que van, por el lado mayor, los setecientos metros, y por el lado menor, los quinientos cincuenta metros.
Tenía un acceso desde la carretera general Sagunto-Burgos, cerca del kilómetro 111 de la misma. Al comenzar este acceso, se emplazaba la citada casilla de peones camineros, que fue habilitada como puesto de control para la Guardia del Campo.
Estaba rodeado de casetas, que hacían las funciones de garitas de vigilancia, y de refugios, de los que en la actualidad sólo quedan unos pocos restos. La mayoría de estas construcciones desaparecieron para volver a dejar paso a los cultivos que otrora poblaban las parcelas utilizadas. También contaba el campo con un polvorín, situado este en el extremo NW. del mismo.
No contaba, como sucede en la mayoría de los aeródromos improvisados de la época, con hangares. La falta de ellos se explica por la necesidad de camuflar lo máximo posible la existencia del campo; en definitiva, cuantas menos construcciones se hiciesen mejor, puesto que los aviones de reconocimiento del bando opuesto identificaban los campos por éstas últimas. Estaba enmascarado por la variedad de cultivos que lo rodeaban, lo que le hacía difícil de localizar desde mucha altitud, y el único camuflaje para los aviones, con que debió contar, debió ser el de lonas sobre los mismos.
Al parecer, los pilotos, en situaciones de “no emergencia” vivían en dos casas del pueblo habilitadas para tal fin, y debían desplazarse al campo en coche. El campo y estas dos casas tenían línea telefónica directa.El Estado Mayor del Aire Nacional, creía que la función del campo, por sus enormes dimensiones, era la de albergar bombarderos, aunque en el citado informe, se dice que en las fotos de reconocimiento realizadas (lamentablemente no ha llegado
ninguna hasta nuestros días), se observaban trece aviones de caza, y tan sólo un bombardero.
El aeródromo tuvo su máxima actividad durante la operación desarrollada en el invierno de 1937-38, en torno a Teruel, fechas en las que el campo fue utilizado como base de varias escuadrillas de cazas republicanos tipo I-16 (los llamados Moscas ó Ratas). Durante la contienda, sufrió dos bombardeos3. Al finalizar la Batalla de Teruel, y con el incesante avance de las tropas nacionales, el aeródromo fue abandonado, cesando en él la actividad por completo. Tampoco la aviación nacional reutilizó el campo, una vez tomado el sector en Julio de 1.938.
Acabada la Guerra, y reorganizada el arma de Aviación, se establecieron a lo largo del país, una serie de aeródromos militares entre los que contaba el de Sarrión (incluido en el despliegue de campos de fecha 4 de Octubre de 1.939), pero finalmente, y con motivo de la reducción de campos ordenada por el propio Ministro de Defensa, fueron devueltos los terrenos que el campo ocupaba a sus antiguos propietarios, según orden de fecha 1 de Febrero de 1.9404 .

ACTUACIÓN DE LAS ESCUADRILLAS REPUBLICANAS DE AVIONES DE CAZA CON BASE EN EL AERÓDROMO DE SARRIÓN

La máxima actividad desplegada en este campo, coincide con la operación desarrollada en torno a Teruel en el invierno de 1.937-1.938. Para el apoyo aéreo de esta batalla, el Jefe de las Fuerzas Aéreas Republicanas, Hidalgo de Cisneros, concentró gran parte de las escuadrillas de caza, en los aeródromos cercanos al frente de Teruel: Barracas, El Toro, Villar, Sagunt, Alcublas, y Sarrión.
Según Jesús Salas Larrazábal (8), basándose en el diario de operaciones de la Escuadra de Caza Republicana que le cedió el que fuera Jefe de la misma, Andrés García Lacalle, la actuación de la “Caza Republicana” en el aeródromo de Sarrión, se resume de la siguiente forma:

El 13 de Diciembre de 1.937, fecha inicialmente prevista para el inicio de la ofensiva sobre Teruel y descartada por la intensa nevada caída ese día (9), se desplazó al campo de Sarrión, la 6ª Escuadrilla del Grupo 21 de Cazas proveniente de Puig Moreno, dónde había permanecido desde el 18 de noviembre anterior. Esta escuadrilla estaba comandada por el piloto ruso Aleksandr Gusiev. Francisco Tarazona ya sitúa en el aeródromo de Sarrión, el 15 de Diciembre a la 1ª Escuadrilla, en la que contaban con los pilotos Frutos, Claudín y Torquero (10).
La Batalla de Teruel, fue una de las más duras de la Guerra Civil. Los pilotos que participaron en ella, no sólo tuvieron que combatir contra la superioridad numérica de los aviones nacionales; el intenso frío, fue otro terrible enemigo con el que debieron verse las caras. Francisco Tarazona, piloto de Moscas de la 3ª Escuadrilla, convaleciente en aquel momento en el hospital de la Malvarrosa, comentará lo siguiente del día 15 de Diciembre(11):

“Pilotos llegados del frente informan del terrible frío que se encuentran en las alturas: 50º bajo cero. Es realmente pavoroso. A varios de ellos les han sido amputados los dedos de los pies y de las manos; se les helaron. Otros, tienen quemaduras en la nariz y la barbilla, también por efecto del frío.”

Pronto comenzaron a operar los aparatos de la 6ª escuadrilla: el 16 de Diciembre, once I-16 efectuaron ametrallamientos de caravanas en la carretera general Teruel-Zaragoza; los días 17 y 18, no se realizó ningún despegue debido al mal estado del tiempo; el 19 se realizaron tareas de protección de Chatos y Natachas; el 20 y 21, mientras la infantería republicana entraba en el casco urbano de Teruel, y los defensores se hacían fuertes en algunos edificios del mismo, la escuadrilla se dedica a hacer tareas de ametrallamiento a las líneas enemigas; el 22 cambió el jefe de la escuadrilla, pasando a desempeñar dicha función el también ruso Iván Davodtchenko; el día 28, mientras se combate casa por casa en Teruel, doce de los I-16 despegaron para ametrallar las líneas enemigas, y entablaron su primer combate aéreo (desde su llegada a Sarrión) con varios cazas nacionales tipo Fiat Cr-32, pertenecientes al Grupo 2 G-3, comandado por el As de la aviación nacional Ángel Salas Larrazabal, derribando uno de ellos el propio Gusiev (12). El día 30, fecha en la que las tropas nacionales estuvieron a punto de entrar en el Teruel sitiado (para preparar el ataque, se arrojaron en torno a las 100 toneladas de bombas), es uno de los de más actividad en el aeródromo, puesto que la 6ª Escuadrilla participó en dos combates aéreos contra los Fiat del 6º Grupo Italiano Gamba di Ferro, el 2 G-3 español y Messerschmitt de la 1ª Escuadrilla de Caza de la Legión Cóndor13. En el combate de la mañana, en el cual participaron 8 aparatos, fue derribado el I-16 número CM-009 (pilotado por el ruso Aleksandr Chumiaiev), y en el enfrentamiento de la tarde, en el que participaron 4 aparatos, el número CM-00149 (pilotado por el también ruso Víktor Skliarov, el cual falleció al no abrirse su paracaídas) y resultaron heridos los pilotos de otros dos (CM-00143 y CM-00154). Será la última intervención de la 6º Escuadrilla en el campo de Sarrión, puesto que los restos de la misma (unos cuatro aparatos) fueron trasladados el día 5 de enero al campo de La Señera. Hasta el día 19 de Enero, no vuelve a operar ninguna escuadrilla de aviones en el aeródromo de Sarrión. Durante esta jornada, se trasladaron a este campo la 1ª y la 4ª Escuadrillas del Grupo 21 de Moscas, cuyo jefe era Manuel Aguirre López, perteneciente a la 11ª Escuadra que a su vez mandaba Ramón Puparelli Francia, provenientes de Escatrón y Réus, que son comandadas por Eduardo Claudín
Moncada y Manuel Zarauza Clavero (14), respectivamente. En este día, y en las operaciones terrestres, los ataques se cebaron sobre la posición El Muletón y sobre los Altos de Celadas.
El día 20 ambas escuadrillas participan en combates aéreos, consiguiendo derribar a varios aparatos enemigos (15). Cabe destacar, que en por la tarde, fueron bombardeados, sin consecuencias, el pueblo de Sarrión, la estación de ferrocarril, y el propio aeródromo, aunque sin consecuencia alguna, ya que no mermo su operatividad. La actividad, en el resto del mes de enero resultó frenética, combatiéndose contra la aviación nacional todos los días hasta el 26. A partir del día 27, comienza un período de calma, originado por la adversa climatología. La nieve, el viento y las bajas temperaturas, obligan a dejar los aparatos en tierra. La inactividad en el campo de Sarrión duró hasta el día 5 de febrero, en que ambas escuadrillas (la 1ª y la 4ª del Grupo 21), vuelven a realizar misiones de escolta de bombarderos y ametrallamientos de líneas enemigas. El día 8 recibieron, la orden de traslado al campo de Puig Moreno (16).
A partir de esta fecha, el campo va a utilizarse de forma esporádica, para aterrizajes de emergencia, etc. El día 21, el aparato número Ca-031 aterrizó con un impacto de bala explosiva en un cilindro. El mismo día, se instaló en Sarrión la 1ª Escuadrilla del Grupo 26, al mando del Ruso Nikita Susekolov, pero ante la gran actividad aérea enemiga desarrollada en el sector Puebla de Valverde-Sarrión, la escuadrilla fue desviada, el día 23, al aeródromo de Alcublas. El día 24, tomó tierra en el aeródromo de Sarrión, por última vez, una escuadrilla perteneciente a la Aviación de Caza Republicana. Fue la 3ª Escuadrilla del Grupo 26, comandada por Comas, que debía haberlo hecho en el campo de El Toro, pero ante la intensa niebla que lo ocultaba, se optó por el campo de Sarrión.
A partir de Marzo de 1.938, por parte republicana, y dada la cercanía del frente, se
puede decir que no quedó ni un solo aeródromo operativo en la provincia de Teruel.

BIBLIOGRAFÍA EMPLEADA

- ARIAS ARIAS, Antonio: “Arde el cielo. Memorias de un piloto de caza participante en la guerra de
España y en la gran guerra patria de la U.R.S.S.” 1ª edición. A. Delgado Romero 1995 Madrid.
- MARTÍNEZ BANDE, J.M.: “La Batalla de Teruel”. Monografías de la Guerra de España. Editorial
San Martín. Madrid, 1.990.
- MEROÑO, Francisco: “En el cielo de España. Memorias de un aviador español, participante en la
guerra nacional-revolucionaria de España”. Editorial Progreso, Moscù, 1979.
- SAIZ CIDONCHA, Carlos: “Aviación Republicana: Historia de las fuerzas aéreas de la República
Española (1.931-1.939). Tomo II. Desde la ofensiva de Vizcaya hasta la de Levante y Extremadura”.
Editorial Almena. Madrid, 2.006.
- SALAS LARRAZABAL, Jesús: “La guerra de España desde el aire. Dos ejércitos y su cazas frente
a frente”. Ariel 1969 Barcelona
- SALAS LARRAZABAL, Jesús: “Caza rusa en España, según su diario de operaciones”. Ministerio
de Defensa. Madrid, 2.007.
- TARAZONA, Francisco: “Yo fui piloto de caza rojo”. Editorial San Martín. Madrid, 1.974.

NOTAS

La documentación original empleada, se encuentra en el Archivo Histórico del Ejército del Aire,
bajo la referencia A-12055 (Sarrión).

2 A.H.E.A. Ref. A-12055, pp. 5 a 13.
3 El primer bombardeo sobre el campo se efectuó el día 20 de Enero (ver la actuación de las
escuadrillas de caza republicanas en el Aeródromo de Sarrión), el segundo fue realizado el día 11
de Febrero (Arias Arias, A: “Arde el Cielo”. pp. 142).
4 A.H.E.A. Ref. A-12055, pp. 26,27.
5 A.H.E.A. Ref. A-2082., pp. 47 a 49.
6 Salas Larrazabal, J.: “Caza Rusa en España, según su diario de operaciones”, pp. 147.
7 Sanz Cidoncha, Carlos: “Aviación Republicana” Tomo II, pp. 730. Cabe destacar que el autor
cita el campo de aviación de Mora de Rubielos, cuando en realidad es el de Rubielos de Mora,
puesto que en el primero nunca hubo aeródromo alguno; también es discutible que en fechas tan
tardías como Junio de 1.938, todavía fuera operativo algún aeródromo en esta parte de Teruel.
8 Salas Larrazábal, J., op. cit., pp. 94 a 152.
9 Martinez Bande, J.M.: “La Batalla de Teruel. Pp. 58.
10 Tarazona, F. “Yo fui piloto de caza rojo”. Pp. 101.
11 Tarazona, F. : Op. Cit., Pp. 101. Otros autores, caso de Francisco Meroño, perteneciente a la
1ª Escuadrilla del Grupo 21, también se lamentan de las bajísimas temperaturas durante aquella
campaña (Meroño, F.: “En el cielo de España”, Pp. 100.).
12 Al parecer, en este día sólo se derribó el Fiat de López Sert al entrar en “barrena” por la
acción de Comas, de la 3ª Escuadrilla de “Moscas” (Salas Larrazabal, Jesús, “La Guerra de
España desde el aire”. pp. 283).
13 Al parecer, muchos de los pilotos de la caza republicana, se enfrentarían en estas fechas y en estos
combates, por primera vez a los afamados Messerschmitt (Meroño, Francisco. op.cit., pp. 106).
14 La 4ª Escuadrilla, comandada por Zarauza, tenía como emblema la conocida figura de dibujos
animados de Estados Unidos, “Popeye el Marino”.
15 Salas, (Salas Larrazabal, J.: ob.cit., pp. 129) comenta, según el diario entregado por Lacalle, que
en ese día la 1ª Escuadrilla derribaron 8 aparatos, mientras que Arias (Arias Arias, A. , op.cit., pp.
135) habla de de un “Junkers” y cuatro “Me-109” alemanes.
16 Antonio Arias, indica que el día de salida del campo de Sarrión, fue el 6 y no el 8 (Arias Arias,
A. op. cit., pp. 140).

sábado, 17 de julio de 2010

PRESENTACIÓN DE LA EXPOSICIÓN FOTOGRÁFICA DE MICHELE FRANCONE EN VIVER


El pasado 3 de Julio, tuvo lugar la presentación en la sala de exposiciones de la Asociación Cultural “El Almendro” de Viver, de la Exposición de Fotos FRANCONE: LA MIRADA DE MUSSOLINI EN LA GUERRA DE ESPAÑA. Intervinieron en el acto, los arqueólogos Don Manuel Molina y Don Carlos Ramón, de BCM-PATRIMONIO Y ARQUEOLOGÍA, el Doctor en Historia por la Universidad de Zaragoza Don Dimas Vaquero, Don Manuel Santolaya, de la Asociación Cultural "El Almendro", y un servidor.
Quiero aprovechar estas líneas para agradecer a todas las personas e instituciones colaboradoras, sus desvelos para que esta magnífica exposición se haya traído a Viver: En primer lugar, al programa “Amarga Memoria” del Gobierno de Aragón, al Ayuntamiento de Alcañiz y a Don Víctor Pardo Lanzina, Comisario de la Exposición, por las facilidades dadas para poder traerla; a la Asociación Cultural “El Almendro”, por su apoyo institucional y económico; a Manuel Molina y Carlos Ramón, mis socios de BCM-PATRIMONIO Y ARQUEOLOGÍA, por encargarse del apartado logístico de la exposición; a Clara, Juan Molina y Manuel Santolaya, (de la Asociación “El Almendro”), por estar ahí, al pie del cañón; mención especial quiero hacer a mi buen amigo, Dimas Vaquero Peláez, por hacerme un hueco en su agenda y venir a Viver a ofrecernos una magnífica charla sobre los restos dejados por los italianos de Mussolini, que cautivó al público asistente. Por último, a mi esposa e hija Pilar-Pilar….por haberme dejado robarles horas que debía dedicarles, con el fin de ultimar la exposición…..a todos muchas gracias.
El balance general de la Exposición ha sido muy satisfactorio. En BCM-PATRIMONIO Y ARQUEOLOGÍA, ya estamos preparando el próximo evento, del que les tendré informado.