viernes, 6 de febrero de 2009

SISTEMAS DEFENSIVOS UTILIZADOS EN EL SECTOR DE VIVER POR AMBOS BANDOS


De muy diversa naturaleza son las construcciones que quedan, resultantes de la Guerra Civil, en el término de Viver. A continuación he confeccionado una pequeña relación de las mismas, con su descripción y la utilidad que se le daba.


POSICIONES NACIONALES

En Viver, como en otros muchos sectores en los que se estabilizó el frente, quedando las tropas atrincheradas junto al enemigo, el Alto Mando Nacional, planeó la construcción de una serie de fortificaciones en torno a Octubre-Noviembre de 1938.
La organización defensiva del terreno una vez conquistado por parte de las tropas, correspondió a los batallones de zapadores de cada división, los cuales trazaron las obras de acuerdo con el plan de fuegos estudiado por las unidades que guarnecían cada una de las posiciones, y con arreglo a las órdenes de los Mandos superiores. En los trabajos cooperaron las guarniciones de cada una de las posiciones, siempre y cuando no requiriesen de una mano de obra o herramienta específica.
Los zapadores no sólo tenían la misión de construir las defensas, también debían corregir los desperfectos que en ellas se ocasionase, bien por la acción enemiga, bien por las propias guarniciones, o por correcciones en vanguardia. También debían procurar resguardar, a toda costa, a los defensores contra los medios ofensivos del enemigo, ellos debían prever el riesgo de cada una de las posiciones y actuar a tal efecto.
Estos son algunos de los elementos defensivos desarrollados por este Ejército:

A.- Puestos de mando.-


Situados en un punto dominante desde el cual el Jefe de la posición vigilaba los movimientos de su personal. Enlazado con la trinchera principal por un ramal de comunicación que estaba cubierto en su última parte para servir de refugio al citado Jefe. Solían estar situados a retaguardia de la posición.
Únicamente se les identifica en la actualidad por su planta, más amplia que la del resto de las construcciones.

B.- Bunkers.-

Es la construcción “tipo” en el frente de Viver. Realizadas en hormigón armado, recorren la primera línea de frente, en forma de avanzadilla, con la misión de proteger un posible avance enemigo. Una vez estabilizado el frente, se construyen con la idea de albergar una escuadra con su armamento, para controlar posibles ataques del enemigo. Podemos ver numerosas muestras de este tipo, protegiendo las vías férreas, la carretera, accesos secundarios, etc. Están blindados a prueba de artillería, con unos gruesos muros de hormigón armado, sobre los que se construyó una gran losa de hormigón armado. Los pilares sobre los que se apoyó la estructura del encofrado de la losa superior eran traviesas del tren, y en muchos de ellos todavía se pueden ver restos de estas traviesas.
Son, sin duda, los restos mejor conservados de cuantos hay en el término municipal de Viver, lo cual es lógico si pensamos en lo fuerte de su construcción. En la posguerra, muchos de ellos se volaron para sacar el hierro de sus forjados y venderl

C.- Asentamientos para armas automáticas o nidos de ametralladoras.-

Construcciones sólidas, realizadas en hormigón armado, unas veces, y con muros de rollizos (gruesos troncos) y piedra otras, con varias aspilleras –ó troneras- orientadas todas ellas hacia las posiciones enemigas. Se debían cubrir blindándolos a prueba para la artillería pesada, y este blindaje consistiría normalmente en un nido de hormigón armado, en el cual se aparejaba una bóveda, unas veces de hormigón y otras de piedra gruesa debidamente acuñada, de unos 40 centímetros de espesor, sobre esta primera cubierta se ponía un lecho de rollizos transversales y una nueva capa de piedra sobre esta última. Por los laterales del nido, se acumulaba piedra en forma de talud, para disminuir los efectos de los impactos de artillería. Su función era batir desde ellos, con armas automáticas, los posibles accesos, enfilar las alambradas u otros obstáculos. Debían quedar separados de las trincheras, aunque normalmente a retaguardia de estas, y comunicados con estas últimas por “ramales” de comunicación, que a su vez estaba cubierto con una capa de rollizos y otra superior de piedra. Ni que decir tiene, que estas construcciones debían enmascararse lo máximo posible, puesto que eran muy buscadas por el enemigo para destruirlas.
Hoy en día, los solemos encontrar sin la cubierta superior (en el caso de no tenerla de hormigón). Existen numerosos ejemplos de nidos de este tipo de los que sólo quedan los muros laterales, por haberse extraído la madera con la que se cubrían.

D.- Puestos para tirador.-

Estos puestos, como su propio nombre indica, estaban confeccionados para ser ocupados por un grupo de soldados tipo escuadra (6 ó 7 hombres), con su armamento individual. Estaban diseñados con las siguientes características: debían estar colocados a barbeta sobre el terreno para posición de un hombre en pié, con una profundidad de trinchera de 1,20 metros, y un parapeto de 30 centímetros con piedra muy tendido, que permitía el tiro con una pequeña elevación sobre el terreno circundante. Era esencial la construcción de estos puestos, destacados de la trinchera general de comunicación, y que se plantearan con el mayor y mejor campo de tiro posible con tiro rasante. Las trincheras de los puestos, así como los ramales de comunicación con el camino cubierto habían de ser lo más estrechas posibles. Varios de estos puestos se colocaban a lo largo del trazado de la trinchera principal, en forma de zig-zag.
En la actualidad, son difíciles de identificar, puesto que al haber sido excavados en la tierra, muchos de ellos han sido enterrados por la acción del hombre o de la naturaleza.

E.- Comunicaciones interiores de las posiciones.-

Estas comunicaciones, las llamadas “trincheras”, se construían con una profundidad normal de 1,70 a 1,80 metros de profundidad, y con una anchura de 0,50 a 0,60 metros. A estas trincheras, salían todos los ramales de los puestos de escuadra, de los nidos de ametralladoras, etc. Normalmente, y a diferencia de gran parte de las trincheras republicanas, estaban dispuestas en zig-zag, y con frecuentes quebraduras. Podían, en un momento dado, convertirse en trincheras activas, dotándolas de parapetos de 30 centímetros de altos en algunos puestos, a los que a parte, se les dotará de banquetas.
Al igual que en los anteriores, estas trincheras se han visto reducidas mucho en cuanto a profundidad, aunque todavía queda el trazado de las mismas.

F.- Alambradas y otros obstáculos.-

Si bien no son elementos constructivos, las alambradas son necesarias, cuando menos imprescindibles, en la defensa de una posición. Se construía con dos filas de piquetes y sólo en los sitios en que era necesario reforzar el obstáculo, se agregaban una ó más filas, ó se construían alambradas bajas formando faldones. Exigía ser batido por armas, sobre todo, por armas automáticas, sino no tenía efectividad alguna. En la actualidad no queda ningún resto de ellas.
También se utilizaron otros elementos defensivos, tales como minas, etc.

CONSTRUCCIONES DEFENSIVAS REPUBLICANAS EN VIVER.

Viver, desde Junio de 1938 se preparó para una posible ofensiva a gran escala. Esta llegaría en Julio pero no cogería a los defensores por sorpresa. Como se ha visto en el artículo dedicado a la ofensiva en el Sector de Viver, miles de hombres se dedicaron a fortificar la línea defensiva.
La experiencia de los primeros meses de guerra hizo que los Batallones de Obras y Fortificaciones, diseñaran verdaderos “islotes de resistencia”, que aquí en Viver, consiguieron alcanzar una gran perfección, caso de Santa Cruz, Morredondo, Alto de los Domingos, etc.
Estos “islotes” estaban formados por una serie de elementos peculiares:

A.- Refugios subterráneos.-

Estos refugios fueron horadados en la piedra de los montes circundantes. Consisten en una serie de galerías subterráneas que atraviesan los montes de una a otra parte. Suelen tener varias entradas y salidas, estancias para descansar, etc., son verdaderas viviendas subterráneas. Por supuesto, su principal misión la cumplían a la perfección: soportar las numerosas preparaciones de artillería y aviación que se sucedían sin descanso en los días de asedio.
Son multiples las muestras de este tipo en Viver, y destacan por su buen estado de conservación, pese a ser galerías subterráneas.

B.- Línea principal de resistencia.-

En el exterior de los refugios, se construyó una potente trinchera en lo que era la “cresta militar”. Caracterizada por una gran profundidad y estrechez, con poca elevación de parapetos, con tramos buscando perfiles quebrados y curvos, de acuerdo con la configuración del terreno y el plan de fuegos establecido. Se utilizaba muy poca piedra por la posibilidad que había de que un impacto directo de artillería provocara una onda expansiva repleta de esquirlas de las piedras. Como parapeto se solía utilizar sacos terreros.
Estas grandes trincheras todavía pueden verse, como una gran cicatriz abierta en el terreno.

C.- Nidos de ametralladoras.-

Sobre la línea principal de resistencia, pero siempre un poco a retaguardia de la misma, se alternaban los nidos de ametralladoras. Solían estar excavados en la tierra y cubiertos con rollizos y capas de piedra y tierra. Se construían evitando tiros frontales y siempre, cubriendo enfiladas, tendiendo al fuego oblicuo. La idea era batir los puntos de posible penetración enemiga, como barrancadas. Comunicada con las galerías subterráneas por medio de un ancho y cubierto ramal, para poder retirar, si fuera necesario, la ametralladora.
Son difíciles de localizar, puesto que las capotas de rollizos, piedra y tierra, desapareció con el paso del tiempo y por la acción humana, y tan sólo queda el hueco.


D.- Puntos de apoyo.-

Construidos en la línea principal de resistencia, preparados para ser defendidos por una compañía. Al igual que con los nidos de ametralladoras, debían tener una muy buena comunicación con las galerías subterráneas mediante ramales cubiertos. Cuando comenzaba el ataque artillero la tropa debía retirarse a los subterráneos con la idea de que justo una vez acabado, se volviera al punto de defensa.

E.- Observatorio.-

Situado en la “cresta topográfica”, bien protegido y en un punto sobresaliente para observar los movimientos enemigos. En torno a éste, existía una serie de trincheras y parapetos, con la finalidad de facilitar la evacuación del observador y de la tropa.
Fácil de localizar en cada uno de los “islotes de resistencia”, dado que normalmente es la única construcción en la “cresta topográfica”.

F.- Línea de Sostenes.-

A retaguardia de la línea principal, situada en un lugar estratégico donde se situarían las reservas de compañías, teniendo en cuenta la facilidad y rapidez de acceso de estas a los puntos más débiles de la línea principal, mediante la creación de ramales de comunicación entre ambas. Solían construirse en torno a esta línea chavolas para descanso del personal.

B.V.M.