sábado, 26 de febrero de 2011

LA BATALLA DE JAVALAMBRE SEGÚN FRANCISCO CIUTAT DE MIGUEL


FRANCISCO CIUTAT: “Relatos y reflexiones sobre la guerra de España”. Forma Ediciones. Zaragoza, 1978. PAGINA 201


"… veamos ahora lo que sucedió en Levante. Al terminar la ofensiva, el Ejército estaba muy desgastado, tenía de 15 a 16 divisiones cubriendo unos 170 Km. de frente (medidos en el mapa entre el Mediterráneo y los Montes Universales). La densidad de la defensa podía considerarse normal. Además, tenía en reorganización y reserva 5-6 divisiones de un total de 21. Algunas de estas unidades habían sufrido menos desgaste y podían ser empleadas en operaciones ofensivas, sin embargo, no se supo aprovechar con rapidez, energía y acierto la nueva situación creada, La actividad se limitó primeramente a contraataques parciales en diversos sectores, especialmente en la costa y acciones de fuego. Esta actividad difusa no logró constituir en ningún momento preocupación seria para el mando enemigo. El alto mando y el mando del Grupo de Ejércitos consideraban justamente además que no era el frente de Levante el más propicio para inquietar seriamente al enemigo. Se carecía allí de objetivos importantes a nuestro alcance y de Moncófar a Tortosa había 125 Km., de distancia excesiva para ser recorrida combatiendo por nuestras divisiones de infantería, siempre dominadas desde el aire y relativamente pequeña para la aviación, que era el arma principal del adversario. Resultaba, en efecto, que sin necesidad de modificar su despliegue, operando desde unos mismos aeródromos, la aviación italo-germana podía golpear en el Ebro o en el Mijares. Cualquier ofensiva nuestra en dirección al norte que tuviera éxito sería pronto golpeada por la aviación. Resultaba más conveniente ir a golpear allí donde no llegase la aviación enemiga sin desplazar previamente sus bases, lo que exigía varias semanas, y donde hubiera además objetivos próximos a nuestras líneas, capaces de inquietar seriamente al adversario. Extremadura era el sector que reunía desde ambos puntos de vista, las mejores condiciones y se decidió tardíamente por el mando del Grupo de Ejércitos trasladar a Extremadura parte de las fuerzas del Ejército de Levante (dos cuerpos de ejército, el XIII y el XXII). Con las fuerzas restantes (unas 13 divisiones) el Ejército de Levante organizó y realizó en la segunda quincena de Septiembre una ofensiva de carácter local pero capaz de inquietar seriamente al adversario al cortar la carretera de Teruel a Segorbe. Para ello se reunió más de una tercera parte de las fuerzas del Ejército: unas 5 divisiones, con toda la artillería y los escasos carros de combate disponibles. El golpe se concentró en un sector estrecho de unos 12 a 13 Km. La carretera de Manzanera a Arcos de las Salinas servía para montar y abastecer el golpe del XVI Cuerpo de Ejército. Iniciose éste partiendo de las alturas próximas a Manzanera, en dirección a Sarrión. El ataque, al amanecer del 18 de Septiembre logró sorprender al adversario (Cuerpo de Ejército del Turia), penetrando nuestras fuerzas hasta las inmediaciones mismas del ferrocarril: éste y la carretera quedaban batidos por el fuego de fusilería y ametralladora. Luego el avance se redujo al chocar con mayor resistencia organizada y advertirse concentraciones numerosas en ambos flancos. Hacia el 21, el enemigo contraatacó con fuerzas italianas y la 5 División Navarra. Los combates prosiguieron hasta fines del mes. Se logró, al menos retener por algún tiempo al CTV y la 5 de Navarra."